El jazz es un estilo musical que nace a finales del siglo XIX en Estados Unidos y que se expande de forma global a lo largo de todo el siglo XX.
La música Jazz se caracteriza por eludir la ejecución de las interpretaciones a partir de la lectura fiel de una partitura; la base de la interpretación jazzística y, consecuentemente, del estilo, es la improvisación. Consecuentemente, es una música que se centra en el intérprete antes que en el compositor. Excepto en algunos casos de free jazz o de jam session, donde sí puede darse el caso de que no se trabaje sobre ningún tema ya conocido, improvisar significa que el intérprete recrea libremente el tema en cada ejecución del mismo, ya sea en directo o en un estudio de grabación: la melodía es solo un pretexto para desarrollar una posible interpretación de la misma.
Este factor esencial que es la improvisación diferencia de forma primordial al jazz de otros estilos musicales, como la música clásica y el pop, y tiene importantes repercusiones respecto a cuál es su posición en el ámbito comercial: la subordinación de la melodía, el factor más valorado, por ejemplo, en la música pop, a la libertad creativa del artista, ha alejado históricamente al jazz de una presencia comercial masiva.
El formato de los temas jazzísticos es, en la mayoría de las interpretaciones, el del blues y el de la canción popular.
Este es un sitio para el recuerdo. Quien no tiene asociada una canción o un cantante a momentos importantes de su vida. Es una oportunidad para recordar a todos los personajes y las cosas mágicas que te acompañaron durante la Juventud u otras etapas de tú vida. Un espacio para recordar todo aquello que nos hizo feliz.
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