Título: Alegrías
Fecha: 1917
Técnica: Óleo y temple sobre lienzo
Dimensiones: 161 x 157 cm
Localización: Museo Julio Romero de Torres
En estos años Romero de Torres se ha consolidado como pintor. Conoce a la perfección la técnica, la cual pone de manifiesto en el empleo de la línea y del color. Vemos en esta obra una magistral composición con la figura femenina del centro como protagonista. Detrás, en segundo plano, aparecen otras figuras femeninas y un hombre que toca la guitarra. El tema es la copla y el flamenco, que aparece también en: Malagueñas, Seguidillas, Cante hondo, La copla, La Saeta y Carcelera. La escena, captada a la manera de un tablao flamenco, utiliza como fondo el campo. Los ropajes y zapatos son representados de un modo sublime. Al igual que en otras muchas obras del pintor aparecen aquí las naranjas.

AUTE ...
rodeado de cuadros de bellas mujeres desnudas de piel morena, la voz grave de Aute se transformó en versos. Fue en el Museo Julio Romero de Torres de Córdoba y, unas horas antes, el artista explicó que había elegido sus poemas menos densos y "soporíferos". No era cuestión de caer en la "sobredosis" de Aute, dijo.
"Quiero reivindicar la figura de Julio Romero de Torres para ponerla a la altura de la de Picasso", afirmó Aute. No tiene dudas: "Es para mi uno de los artistas más grandes de la pintura española". El problema, según Aute, es que Romero de Torres "no está valorado". En gran medida, el cordobés no ha podido quitarse la etiqueta de popular y folclorista después de su muerte. Pero Aute explicó que el pintor, en la última etapa de su carrera, se fue "despegando" de esa estética para acabar entroncando con el surrealismo e, incluso, siendo uno de los precursores del pop art con sus series de carteles sobre la feria. "Se consiguió despegar de su generación".
Para el compositor, Picasso y Romero de Torres son "la cara y la cruz de la misma moneda". Y así lo concibió Aute en su película Un perro llamado Dolor. Cada uno de los siete episodios en los que está dividida la cinta, se centra en la relación de un pintor con su modelo. Romero de Torres aparece junto a una de las bellas muchachas que pintó. Ella se va desprendiendo de la ropa. Cuando ya está desnuda, se empieza "a despojar de su propia estructura biológica". Los trozos que caen al suelo "se hacen cubistas". De las líneas clásicas del cuerpo de la mujer no queda nada... Romero de Torres se arranca su propio rostro: Debajo, está Picasso.
Por esto tambíen me gusta Aute...Mar